Bienvenidos a éste rinconcito sevillano y cofrade en el ancho mundo de Internet. Desde las almenas de la vieja muralla del arrabal macareno, éste habitante de la vieja Híspalis desgrana sus sentimientos, abre su corazón y comparte con todos aquellos amigos que quieran visitarme cosas, momentos y recuerdos vividos a lo largo de mi sin par existencia... Sed todos bienvenidos
lunes, 24 de marzo de 2014
lunes, 17 de marzo de 2014
lunes, 10 de marzo de 2014
miércoles, 5 de marzo de 2014
Bienvenida a tu casa
Te fuiste y ya te echábamos de menos. Aunque tu final
presagia el inicio de lo que todos esperamos, hasta que no te marchas no somos
conscientes de lo que te anhelamos. Marcamos tu día en rojo en el calendario de
nuestras vidas, y contigo, se cierra una estación del año del sevillano y se
abre otra. Pones punto y final a ese entretiempo de frío y lluvia y abres a la
vez el postigo que nos traen la luz de una tarde de primavera.
Aunque cada vez comenzamos antes (señal inequívoca de lo impacientes que somos y de lo mucho que deseamos que llegues), es a partir de ahora cuando todo se acelera. Es precisamente desde hoy cuando las vísperas hacen gala de su nombre, y la espera se mide en los domingos que faltan hasta el de Ramos.
Aunque cada vez comenzamos antes (señal inequívoca de lo impacientes que somos y de lo mucho que deseamos que llegues), es a partir de ahora cuando todo se acelera. Es precisamente desde hoy cuando las vísperas hacen gala de su nombre, y la espera se mide en los domingos que faltan hasta el de Ramos.
Es la época de via crucis, de altares de ceras ardientes, de
vírgenes de hebrea y de casas de hermandad… pero también es el tiempo de las
torrijas y las espinacas, de las túnicas colgando de los armarios y de los
costales planchados, de las noches de montaje de pasos y de fundición… por fin
llegó lo que todos esperamos.
Ya es Miércoles de Ceniza. Comenzamos hoy lo que termina en
Santa Marina cada mediodía del Domingo de Resurrección. Disfrutemos de las
vísperas. Paladeémoslas. Saboreémoslas. Acariciemos con las manos lo que se nos
escapará cuando nos hayamos dado cuenta. Cuarenta días con sus cuarenta noches
para ver nazarenos blancos en el Porvenir, pero también para verlos en
Torreblanca, San José Obrero o Palmete.
Llegaste, querida Cuaresma, cuando más faltas nos hacías.
Por fin estas con nosotros. Tarda mucho en irte, no tengas prisa en marchar.
Bienvenida a tu casa un año más. Bienvenida a Sevilla.
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